Qué es pensar - Sobre la imposibilidad de pensar sin fe

Los sabios griegos sostenían que la actividad más característica y propia del hombre es pensar, y muchos dedicaron su vida a esta actividad en multitud de escuelas o corrientes filosóficas. Lo anterior es razón suficiente para dedicar una serie de artículos a reflexionar sobre esta actividad tan humana, que como todo lo que atañe a lo humano está rodeado de belleza.

 La palabra pensar proviene del latín pensare y pendere: "colgar" y "pesar", la etimología parece que nos quiere decir que pensar consiste en sopesar varios argumentos, ideas o alternativas. La finalidad de pensamiento será materia de otro artículo porque en este quiero reflexionar sobre los elementos que necesitamos para pensar.

Para ello quiero utilizar un pequeño fragmento de don Quijote, en concreto el capítulo decimoquinto que se titula “la desgraciada aventura que se topó don Quijote en topar con unos desalmados yangüeses” en donde se realata como estando don Quijote y Sancho Panza en un prado se llegan unos pastores con sus yeguas, al verlas a Rocinante le viene el deseo de refocilarse con ellas y sale a su encuentro. Al ver las intenciones que traía los pastores que eran más de veinte, maltratan a Rocinante y lo dejan postrado en el suelo, al verlo, don Quijote airado arremete contra ellos pero antes le dice a su escudero:

A lo que veo, amigo Sancho, estos no son caballeros, sino gente soez y de baja ralea; dígolo, porque bien me puedes ayudar a tomar la debida venganza del agravio que delante de nuestros ojos se le ha hecho a Rocinante

Y de esta manera entre los dos acometen contra la multitud de pastores, como era de esperar los pastores les propinan una paliza tremenda a don Quijote y a Sancho Panza y al ver el mal estado en el que les habían dejado, los pastores se van del lugar, cuando don Quijote pudo tomar aliento le dió la siguiente plática a Sancho Panza:

creo que en pena de haber pasado las leyes de la caballería ha permitido el dios de las batallas que se me diese este castigo; por lo cual, hermano Sancho, conviene que estés advertido en esto que ahora te diré, porque importa mucho a la salud de entrambos; y es que, cuando veas que semejante canalla nos hace algún agravio, no aguardes a que yo ponga mano a la espada para ellos, porque no lo haré en ninguna manera, sino pon tú mano a tu espada y castígalos muy a tu sabor, que si en su ayuda y defensa acudieren caballeros, yo te sabré defender y ofendellos con todo mi poder. 

En este episodio Don Quijote hace una lectura realista de la situación, en esta ocasión no ve ni gigantes ni encantamientos ni ninguna otra cosa que ninguno de nosotros no hubiéramos visto. Don Quijote es perfectamente consciente de la paliza que ha recibido por parte de los pastores de yeguas, y piensa sobre ello poniendo el suceso dentro del marco de su pensamiento que son la leyes de caballería que en tantos libros ha leido, y obtiene una conclusión. En este pensamiento que hace Don Quijote -como en cualquier otro que podamos hacer nosotros- se distinguen tres elementos:

  1. Ideas primeras o marco de pensamiento, los griegos los llamaban axiomas y es el conjunto de ideas que aceptamos como válidas bien porque es lo que hemos vivido e inconscientemente forma parte de nosotros, o bien porque las aceptamos por fe, en ambos casos no son ideas que se puedan demostrar, son ideas que simplemente se aceptan. Don Quijote toma como marco de pensamiento las leyes de caballería que conocía por la lectura que había hecho de dichos libros.
  2. Hechos que se podrían definir como experiencias sensoriales, cognitivas o espirituales. En este caso a Don Quijote le sucede una experiencia sensorial muy concreta que es el dolor que le ha causado la paliza que le han propinado los pastores de yeguas.
  3. Razonamiento lógico, que también estudiaron y desarrollaron los griegos. Consiste en contraponer ideas o argumentos para obtener alguna conclusión. En este caso Don Quijote sabe por las leyes de caballería que los caballeros andantes sólo deben enfrentarse a grandes peligros o gente principal pero no a personas de baja jaez, también reconoce la gran paliza que le han propinado los pastores de yeguas, de estas dos ideas concluye que no debe enfrentarse nunca más con ese tipo de gente y que en su lugar lo haga Sancho Panza.

A los tres elementos anteriores podría añadirse el del lenguaje, ya que sin lenguaje -sea el que sea- no se puede acometer la acción de pensar. Pero lo importante de este pequeño análisis que hemos hecho tomando este suceso que le ocurrió a Don Quijote, es que puede aplicarse a cualquier situación de nuestra vida, cualquier pensamiento contará con los elementos anteriores, y uno de ellos es la fe, o como también las hemos llamado, las ideas marco que conforma nuestro pensamiento y que son indemostrables y que tomamos como pauta o guía para entender el mundo. Dependiendo de cuales sean estas ideas las conclusiones a las que podamos llegar y las decisiones que podamos tomar serán muy distintas. Vale la pena que hagamos una elección sabia de lo que creemos porque es inevitable creer, es inevitable tener un marco de ideas para pensar, y porque esta elección dependerá en gran medida el rumbo de nuestra vida.

"¿Quién como el sabio? ¿Quién otro sabe explicar una cosa? La sabiduría del hombre hace brillar su rostro, y sus facciones severas transfigura."

Eclesiastés 8,1