¿Quién podrá calmar mi dolor?

¿Quién podrá calmar mi dolor?

Quien ha experimentado la amistad sabe que es uno de los mayores bienes de los que puede gozar el hombre, y su privación puede ser la causa de un gran pesar. San Agustín para referirse a este dolor escribe unas de las líneas más bellas que se pueden encontrar en la literatura.

Bien dijo uno de su amigo que «era la mitad de su alma». Porque yo sentí que «mi alma y la suya no eran más que una endos cuerpos», y por eso me causaba horror la vida, porque no quería vivira medias, y al mismo tiempo temía mucho morir, por que no muriese deltodo aquel a quien había amado tanto.

Era tal la desazón por la pérdida de su amigo que para refugiarse de su recuerdo tuvo que salir de su patria porque todo le recordaba a él, y como el mismo confiesa

llevaba mi alma rota,ensangrentada, y que no soportaba ser llevada por mí, pero no hallabadónde ponerla

Todos en algún momento de nuestras vidas hemos atravesado o atravesaremos momentos en los que como San Agustín sintamos el alma rota, bien sea por la pérdida de alguien, bien sea por algún trance complicado que nos presenta la vida, en esos momentos terribles podemos meditar sobre lo que dirá San Agustín algún tiempo después.

A ti, Señor, debía ser elevada mi alma para ser curada
Porque está escrito en Mateo 4,23 "Recorría Jesús toda la Galilea [...] curando toda enfermedad y toda dolencia del pueblo" y cuando dice toda dolencia es todo dolor que pueda aquejarnos, no sólo el físico.