El corazón tiene razones que la razón no conoce

El corazón tiene razones que la razón no conoce

Seguro que alguna vez has escuchado la frase que titula este artículo. Lo que quizás no sepas es que es obra de Blaise Pascal, que fue un gran físico, matemático, inventor y filósofo del Siglo XVII. Antes de morir a edad temprana dejó unos cuantos escritos que se publicaron con el nombre de “Pensamientos” donde aborda de modo inconexo múltiples cuestiones entorno al hombre y a Dios. Estos son dos de ellos:

 

El corazón tiene razones que la razón no conoce. Se sabe esto en mil cosas. Yo digo que el corazón ama naturalmente el ser universal, y se ama naturalmente a sí mismo, en la medida en que se entrega; se endurece contra el uno o contra el otro a su antojo. Habéis rechazado lo uno y conservado lo otro, ¿es que os amáis por razón?

Es el corazón quien siente a Dios, y no la razón. Esto es lo que es la fe: Dios sensible al corazón, no a la razón

En estos dos pensamientos, describe de manera sublime el amor que siente de manera natural la criatura por su Creador y lo que es la fe, que aunque afín a la razón no puede ser abarcada por ésta, y como la fe es algo sensible a nuestro corazón que es capaz de ver razones muchas veces más valiosas que las intelectuales.

"Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños"

Mateo 11,25

Cuantas veces los pequeños, los humildes, tienen razones mucho más poderosas que los sabios e inteligentes, quizás no puedan expresarlas de manera elocuente, pero las sienten en su corazón y las viven, dando con su vida la mejor razón de todas.